Valor del Mes. X
valor del mes

PRESENTACIÓN

El programa de “MÁS VALORES, MEJOR SOCIEDAD” es una propuesta individual, libre y abierta que invita a que todos los valparadisenses iniciemos la búsqueda consciente de los más preciados bienes de nuestra comunidad.

Contaremos con una metodología que nos sugiera distintas pautas de desarrollo de hábitos, necesarios para lograr una convivencia armónica, fundada en la excelencia personal.

Se basará en principios universales reconocidos por el sentido común, sin tendencia política, religiosa o ideológica.

La forma más sencilla de disponernos a comprender su contenido, es pensando en lo mucho que nos gustaría ser respetados y conocidos, con un amor a la altura de nuestra dignidad humana y cómo desearíamos que nuestros seres queridos tuvieran la fuerza de la voluntad para vivir conforme a ese amor incondicional y respetando a los demás.

Y ya que somos capaces de desear la felicidad y quererla para nuestros hijos, padres, hermanos, todos reconocemos que nuestra dignidad está más allá de cualquier condición particular de salud, raza, credo o forma de vida, y que más allá de nuestras diferencias, poseemos un valor trascendental, idéntico en todos los seres humanos por el sólo hecho de ser persona.

Somos conscientes y hemos experimentado que juntos podemos decidir cómo queremos vivir y que libremente somos responsables de nuestro presente y nuestro futuro. Necesitamos de los demás para poder generar una sociedad más justa y generosa, por eso debemos participar con nuestro entusiasmo y nuestras capacidades de cualquier iniciativa que nos conduzca a lograrlo.

Es deseable que los valparadisenses nos unamos en esta cruzada que busca llevar a la vida diaria acciones de solidaridad que nos fortalezcan con el fin de que podamos todos disfrutar de esta vida, aún a pesar de las dificultades del camino. Lo único que se necesita para empezar es: Nuestra buena voluntad, confianza, esperanza en el amor y un poco de interés para aportar nuestras ideas y nuestro corazón.

Imaginemos lo que sucederá si todos los valparadisenses digamos que sí a esta propuesta y todos nos comprometamos a practicar los valores hasta hacerlos virtud.

Para la cobertura del Programa “MÁS VALORES, MEJOR SOCIEDAD”, se pretende promover y capacitar al total de las instituciones sociales que así lo deseen y al mayor número posible de colonias. Para ello se contará con un procedimiento de difusión, capacitación y evaluación de la implantación.

Se invitará y motivará a que todos participen en la aplicación del Programa “MÁS VALORES, MEJOR SOCIEDAD”, su difusión y mantenimiento, bajo la fórmula de que, muchos que colaboran permitan que no sean pocos los que tengan que hacerlo todo; ya que si cada uno de nosotros cooperamos con un poco, tendremos el poder de la Solidaridad como virtud social.

Es importante que primero nos responsabilicemos personalmente del Programa “MÁS VALORES, MEJOR SOCIEDAD”, de manera que cumplamos con el compromiso moral que nos hayamos hecho y que lo apliquemos individualmente en nuestras vidas, para llevarlo posteriormente a nuestros círculos de influencia. La evaluación debe ser entonces personal y habremos de evitar la critica mal sana.

Recordemos que una virtud es la más alta perfección humana posible y que se adquiere a través de la experiencia repetida y constante, por lo que hemos de ejercitar cada valor tan intensamente como lo necesitemos cada quien, para hacer de cada valor una forma de ser. Es definitivo que para lograr las virtudes del Respeto, la Participación, la Humildad, la Mesura o Pertinencia, entre otras, poseamos una recta intención y calidad en la ejecución, pues sólo respecto de la Paz Social y la Verdad, toman sentido la Disciplina y la Tolerancia.

LOS CUATRO VALORES EJE

PAZ SOCIAL

Entendemos por Paz Social, ese apreciado valor por el que conformamos una comunidad. Consiste en el Respeto, Participación y Honestidad que cada miembro ha de poseer.

Las sociedades nos organizamos para hacer crecer el bien material y espiritual que nos permite ser mejores y más felices. Cada miembro ocupa un sitio definitivo e importantísimo para conseguirlo. Cuando alguien olvida que fue hecho para perfeccionarse y que los demás también merecen esa oportunidad, daña profundamente el tejido social.

La única forma de mantener el crecimiento ascendente del bien de la comunidad, es trabajando por la excelencia moral personal, para que actividades humanas como el arte, la ciencia, la cultura o el esparcimiento, cobren un sentido humano y sean para servicio de la comunidad y nunca para su perjuicio. En la medida en que cada quien luche por este fin, se irá cambiando el mal por el bien y se logrará que las dificultades y sufrimientos sean los menos posibles.

Paz Social, aunque parezca un término irrealizable, es una realidad ya en muchas de nuestras comunidades, tan es así, que el amor es de hecho la causa de que aún persistamos. Sin embargo, es mucho lo que aún queda pendiente para lograrlo en Valparaíso.

Comencemos por respetarnos, participando y siendo honestos, a través de pequeñas, pero grandiosas acciones diarias. Poco a poco formaremos nuestra personalidad con base en una correcta toma de decisiones.

Veamos la Paz Social como el reinado de la Justicia, mediante la cual reconozcamos lo que le pertenece, a cada quien como humano, como ciudadano, como miembro de una familia, como trabajador o estudiante, como mujer, como hombre, etc., es decir, cumpliendo cada quien con su deber.

DISCIPLINA

La Disciplina se construye con Responsabilidad, Laboriosidad y Entusiasmo. Es indispensable el “esfuerzo” para la construcción de un mejor mundo, porque sólo lo conquistado con nuestra libertad y compromiso, vale la pena. Es de nuestra naturaleza social, renunciar a nuestro egoísmo y comodidad para convivir armónicamente.

En nuestra búsqueda, la Disciplina se verá como valor, en la medida en que exija la virtud de la Fortaleza, para recorrer un camino consistente, en el que se resistirán las molestias y dificultades que implica elegir el Bien y la Verdad y vivir conforme a ellos.

El caos es contrario a la unidad y al orden de la convivencia. El caos social es provocado por pequeñas decisiones individualistas y egoístas cuya suma provocan desintegración y mal. Es indispensable que la comunidad sea rescatada mediante el llamado a la coherencia y respeto a los valores fundamentales, ya que, igualmente y con mayor razón, la suma de trabajo de los individuos se convertirá en un resultado poderoso y lleno de bien, participable por todos y siempre.

No basta la Disciplina, la reciedumbre, la valentía o la laboriosidad, para obtener resultados, si no se enfocan a un bien auténtico o a una verdad.

Si el motivo fuera malvado o injusto, el esfuerzo llevaría a la destrucción.

Es necesario insistir en que, si definimos el amor como: “Querer el bien de otro, precisamente porque es otro”; la Disciplina siempre debe ser un esfuerzo planeado y querido para conocer y ver por el bien de ese otro.

Recordemos que el fundamento de nuestro deber de amar está fundado en la dignidad humana, en el derecho inalienable que todos nosotros tenemos de ser ayudados, no como medios, sino por nosotros mismos.

La Disciplina será la búsqueda permanente de la formación de la voluntad para que sea capaz de vencer las dificultades y la pereza que nos separan del trabajo por la justicia. Para fortalecer el carácter deberá haber una constante invitación a esforzarnos por no perder el objetivo social.

TOLERANCIA

Entendemos por Tolerancia, la capacidad integral para gobernarnos a nosotros mismos, tanto para evitar el daño personal y social como para hacer el bien que nos es propio. Como cualquier valor humano, la Tolerancia surge de la Justicia, por lo que trabajaremos  un ciclo en el que nos enfocaremos a conseguir la Mesura, la Generosidad y la Gratitud, como estandartes de la administración racional y libre de nuestras capacidades, poniéndolas al servicio del bien común. Cuidando en no caer en conceptos falsos y superficiales, veremos la Tolerancia como fundamento de la comunicación, es decir, de hacer común.

Como toda virtud, no puede entenderse con fines negativos, debemos entender “tolerar las diferencias” bajo la fórmula del respeto, y no como “tolerancia al mal”. Antes bien, debemos en nombre de la Tolerancia y el respeto combatir con energía esas conductas que afectan la Justicia, porque Solidaridad no es complicidad. No llamemos Tolerancia a dejar que otros actúen para provocar desorden, porque estaríamos siendo intolerantes con quienes trabajan y luchan por conservar la armonía.

Serán 3 los meses en los que trabajaremos con nosotros mismos para dar lo mejor de cada uno, ya habiendo identificado los objetos de la Justicia y habiendo ejercitado el carácter de la Disciplina.

Recordemos que un hábito se conquista con prácticas conscientes y libres, pero frecuentes y permanentes y que el cambio se obtiene progresivamente en la medida en que participamos cada vez más valparadisenses.

VERDAD

Terminaremos el año de puesta en común con el valor supremo y trascendental de Verdad, de manera que, si bien es lo primero querido, también será lo último logrado.

La práctica de la Justicia nos dará la Paz Social, necesitaremos disciplina para lograrlo y, por supuesto, trabajar con nosotros mismos en la Tolerancia, así cada acto de buena intención y bien logrado, nos hará crecer en la Verdad. Vivir conforme a la Verdad y traducirla en bien por nuestras decisiones, es hacer el orden universal tome figura entre los seres humanos para que seamos plenos y felices.

La virtud de la Prudencia, mayor entre todas, parte de la búsqueda humilde y sincera de la Verdad y al encontrarla, la convierte en amor.

Amar es el llamado a la conservación, la perpetuidad y trascendencia; sólo por el amor suceden las cosas, pues lo contrario es la destrucción y el aislamiento, amar es lo prudente para un ser humano.

Amar es el más grande de los aprendizajes a que debemos conducir toda la educación.

Ser padres y madres de familia, líderes sociales, amigos y amigas o trabajadores, exige estar en la Verdad para conducir a nuestros grupos. La falsedad o la mentira seguramente nos confundirá y generará anarquía y desorden.

Abrámonos con todo nuestro ser a buscar la Verdad en todo, por todo y para todos; si bien es arduo y lograrlo puede tomarnos mucho tiempo, la sola disposición y entrega a la Verdad es ya una garantía de convivencia y concordancia. Qué bueno que tengamos dudas, pero es mejor que busquemos resolverlas; qué bueno que nos sepamos débiles, pero es mejor aún que siempre estemos fortaleciéndonos, para alcanzar la Verdad, y debemos transitar con sabiduría tres tiempos: pasado, presente y futuro, para ello ejercitaremos la Prudencia de manejar nuestro pasado con la Previsión, el futuro con la Humildad y el presente con la Pertinencia o selección del mejor medio de ser mejores.

12 VALORES HÁBITO

Para experimentar cada uno de los valores anteriores y habituarnos en su práctica, necesitaremos decisiones que nos conduzcan a acciones valiosas y concretas.

Caminaremos juntos en un proyecto de conocimiento ético, fortaleceremos nuestra libertad mediante un año de Unidad, de intenciones y mediante un lenguaje común.

Cada mes nos enfocaremos a un valor para vivirlo a plenitud, dedicaremos tres meses a los valores para la Paz Social, tres valores para la Disciplina, tres para la Tolerancia y tres para la Verdad.

No importa tanto el nombre que llevan los valores mensuales, sino la cantidad y calidad de las acciones que los motivan, sobre todo porque lo que en realidad es nuestro fin, es la Paz Social y la Verdad a través de la Disciplina y la Tolerancia.

VALORES EJE
MES
VALOR
PAZ SOCIAL

ENERO

FEBRERO

MARZO

RESPETO

PARTICIPACION

HONESTIDAD

DISCIPLINA

ABRIL

MAYO

JUNIO

RESPONSABILIDAD

LABORIOSIDAD

ENTUSIASMO

TOLERANCIA

JULIO

AGOSTO

SEPTIEMBRE

MESURA

GENOSERIDAD

GRATITUD

VERDAD

OCTUBRE

NOVIEMBRE

DICIEMBRE

PREVISION

HUMILDAD

PERTINENCIA

 

LA FAMILIA

El programa “MÁS VALORES, MEJOR SOCIEDAD”, toma como principio, modelo y fin, a la familia de Valparaíso, no tanto por que sea tomada en lo particular, sino porque todos vivamos o no en este  momento con ella pertenecemos a una. Todos procedemos de la unión de un hombre con una mujer; todos somos hijos, es decir, todos llevamos en nuestro ser “la dependencia”. Esto significa que todos necesitamos de todos, que cualquier ser humano requiere del todo que nos sean respetados nuestros derechos para poder realizarnos; por que no somos suficientes. Lejos de ver en ello un problema, debemos ver que hay un llamado muy claro a la convivencia comunitaria y a construir entre todos cómo queremos vivir.

La familia es signo de que solo el amor une y solo la ayuda mutua nos hace crecer, es por eso que el programa está inspirado en los anhelos que guardan todos los padres y madres de familia de ver a sus hijos felices y plenos, sabiendo que en el desinterés e incondicionalidad del amor está el verdadero reconocimiento del valor de la persona.

Confiamos en que compartiremos un idioma común, un metalenguaje que nos haga superar las diferencias y que, incluso, gracias a él, podremos desear el bien que el sentido común nos lleva a buscar.

VALOR TRANSVERSAL

Los valores decididos por el Consejo Consultivo de Valores han sido LA UNIDAD, LA IDENTIDAD Y LA RESPONSABILIDAD, que si bien no son tomados como valores morales, como lo son los 12 anteriores, si son la inspiración del libro y constituyen los valores transversales que tocan todo lo escrito, dándole sentido a la iniciativa, por cuanto ésta se fundamenta en que, a través de la armonía y compenetración de todos los valparadisenses, es como se alcanzarán los grandes objetivos de seguridad, civilidad, paz social, equidad, cultura de legalidad, ayuda mutua. La identidad está expresada de muchas maneras en que es necesario que el valparadisense se sienta querido, altamente estimado por su trabajo, su disposición y su disciplina, para que sepa que las semillas que vierte en su comunidad tiene grandes frutos que a su vez, dan mucho más.

Se quiere partir de que es precisamente la responsabilidad y la conciencia de lo que es ser valparadisense lo que puede llevar a vigorizar la unidad y a declarar la identidad que hay en el municipio y que es el ejemplo puntual de lo que sucederá en muchas partes del estado, país y fuera de él.

Como ventana al universo, Valparaíso quiere tomar este camino valiente, decidido, dispuesto y generoso de participar con gran esfuerzo de la gente, de la ciudadanía, de todas las personas que así lo deseen, esta puesta en común de desarrollo de buena voluntad para dar muestra fehaciente de que sí es posible prevenir el delito con el amor y cuidado de unos por otros y que es una realidad poder fortalecer la esperanza en un Valparaíso mejor, con mayores oportunidades para sus familias, principalmente en cuanto a su desarrollo más profundo se refiere.

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